El origen de Palmyra
En Palmyra, la oscuridad no es un recurso narrativo: es un idioma. Me interesaba explorar lo que ocurre cuando un personaje se enfrenta a un entorno que lo desarma, que lo obliga a mirar hacia adentro, que lo confronta con aquello que preferiría evitar. La tensión emocional, el deseo, la violencia simbólica… todo está ahí, pero siempre al servicio de la historia.